Reportajes

13 abril, 2026

Garnachas Históricas de Campo de Borja

Campo de Borja presenta un atractivo proyecto de Garnachas Históricas, a un selecto grupo de […]


Campo de Borja presenta un atractivo proyecto de Garnachas Históricas, a un selecto grupo de periodistas de la AEPEV (Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino) en Madrid, con una cata de vinos dirigida por José Ignacio García, director técnico y secretario general del Consejo Regulador de esta denominación de origen. 

 

El objetivo de este proyecto pionero en España es proteger los viñedos antiguos de esta variedad tan emblemática, autóctona del valle del Ebro, que en los últimos años está ganando prestigio y calidad, representando Campo de Borja el Imperio de la Garnacha. Este proyecto cuenta con los antecedentes, desde 2022, de las asociaciones de Australia, California y Sudáfrica, siendo curiosamente, Barossa Valley (Australia) la región vinícola que cuenta con los viñedos más antiguos del mundo de Garnacha.

 

 

En este proyecto han colaborado la Universidad de Navarra, que ha determinado la edad real de las vides mediante sistemas científicos de crecimiento de la planta: y el laboratorio de la Universidad de Zaragoza, que ha desarrollado el perfil aromático de las garnachas de viña vieja, de 6 viñedos ancestrales de la región. Han determinado que la gama aromática de estas uvas es mas de fruta negra que roja (característico de viñas más jóvenes), así como expresan mejor el terroir y es más rica en aromas especiados. 

 

Estos 6 viñedos pertenecen a tres de las mayores bodegas de la zona: Borsao, Ainzón y Bodegas Aragonesas, que juntas suman el 95% del viñedo viejo de garnachas de Campo de Borja. Viñedos de producción muy baja, entre 1.500 y 3.500 kilos por hectárea, cultivados en secano, en un clima continental muy seco, pero con influencia mediterránea del valle de Ebro durante el verano. Sin olvidarnos de los potentes vientos del cierzo, frios y secos, que sopla 234 dias al año, y que regula la productividad de las viñas, limitando su vigor.

 

 

 

En 1145 se fundó a los pies del Moncayo el monasterio cisterciense de Veruela, por monjes de origen borgoñón, que impulsaron el cultivo de la vid en la región. En la actualidad, entre los muros del monasterio podemos disfrutar de un interesante museo del vino. Campo de Borja cuenta en la actualidad con unas 6.000 hectáreas de viñedo, de ellas el 60% de garnachas y de estas, la mitad con edades entre los 30 y 50 años (viñas viejas). Predominan los suelos calcáreos, pedregosos, arenosos y de arcilla ferrosa, con algo de pizarra. 

 

Campo de Borja se subdivide en tres zonas: Ribera del Ebro, con la viña en llano, donde la madurez de la uva es temprana, y elevada producción; En la Zona Media predominan los viñedos en las suaves laderas de las colinas, con suelos pedregosos, y con rendimientos de uva moderado; La zona alta, también conocida como Somontano del Moncayo, es la de mayor altitud y la más húmeda, con suelos de pizarras ferrosas y abundantes hierbas aromáticas que aportan complejidad a sus vinos. No deja de ser curioso, que en las tres regiones se están arrancando viñedos de variedades foráneas, como merlot y cabernet sauvignon, replantándolas con garnacha.

 

 

Comenzamos la cata con un vino de garnacha blanca, que no es una variedad muy extendida en la región: Peñazuela 2025, de bodegas Ainzón, de una viña de solo 16 años; despliega aromas de melocotón y melón maduro; de entrada, su boca suave, con carácter cítrico, pero muy untuoso (del battonage con sus lías finas en los depósitos), con un final muy fresco y afrutado de melón. La mayoría de los vinos de Campo de Borja son tintos, un 94%, y nuestro siguiente vino es un tinto de garnacha: Tresor Familia Ruberte 2022, que ha realizado una crianza en grandes tinas de roble y tiene un carácter clásico, con aromas de cerezas maduras, con un tanino suave y goloso, resultando un vino maduro y fino.

 

 

Un vino muy interesante es Borsao Garnacha Alta 2023, Terroir Único, de esta importante bodega, forjada tras la suma de tres cooperativas de la región y cuyos vinos son un ejemplo de éxito; Su estilo es de uva muy madura, de alta concentración, de garnacha de viña vieja cultivada a 600 metros, de cultivo ecológicos al pie del Moncayo; realizó una crianza de 4 meses en barrica y luego 6 en depósitos de cemento; despliega aromas muy seductores, con notas de cassis, cerezas en licor, con una boca de fruta madura y golosa vivacidad, de tanino muy fino y final con mineralidad. Es difícil encontrar un vino de mejor relación calidad precio (unos 10 € la botella). 

 

Por cierto, la vitalidad de Bodegas Borsao nos sorprendió recientemente con la presentación de una nueva colección de vinos creados junto a la diseñadora de moda Agata Ruiz de la Prada, en su tienda de Madrid. El inconfundible diseño de las etiquetas lleva su firma: un blanco con tres meses de maceración con sus lias finas, que trasmite optimismo; su tinto se elabora con cepas de garnacha y syrah, en un original coupage, que realiza una crianza de 5 meses en barricas de roble francés y americano, con aromas de fruta madura y especias, de textura amable en la boca, muy equilibrado y de final sabroso.

 

 

Continuamos con la cata, con el Fagús Coto de Haya 2023, toda una marca clásica de Bodegas Aragonesas, emblemática bodega que controla 160 hectáreas de viñedo. Este tinto de garnacha es de viña vieja, de unos 50 años, de baja producción (2.000 kg/Ha.), que madura de 8 a 10 meses en barricas de roble francés; despliega un seductor aroma de uvas pasas y cacao, de fruta negra madura, la entrada de boca es muy sabrosa, frutal, de picotas, un vino denso, con un final tánico, terroso y muy mineral debido a sus suelos pedregosos. 

 

Una de las mayores sorpresas de la tarde vino de la mano de Godina 2023, de Bodegas Morca, que pertenece al grupo bodeguero Gil Family Estates. Una garnacha de viña vieja de la zona media alta, con crianza de 15 meses en barricas de roble francés. Una maravilla de aromas afrutados, de cerezas y moras, con una entrada en boca de gran redondez, con fruta golosa y tanino muy fino, de paladar untuoso, muy equilibrado y una final de tacto sensual.

 

 

Continuamos con otro gran vino tinto de garnacha de viñedos de la zona alta: Alto Moncayo Veratón 2022, de gran concentración, y una crianza de 18 meses barricas de roble francés; con aromas de hierbas balsámicas, de aceituna negra y un toque de trufa. Fluido y fresco, de amplia fruta negra, tanino suave, equilibrada acidez y final sabroso, largo y vivaz.

 

Continuamos la cata con el Clos de Ros 2002, elaborado por el californiano Michael Cooper, de una garnacha de viñedo histórico y cultivo biodinámico. Su aroma es original a sotobosque y un toque cárnico como de caza; en la boca tiene una acidez que molesta un poco , así como algo de evolución en su color.

 

El autor del reportaje, Jesús Bernad, junto a José Ignacio García

 

Para culminar esta interesante cata de algunos de los mejores vinos de Garnachas Históricas de Campo de Borja, José Ignacio García, nos dio a probar una mistela de garnacha que han desarrollado para conocer los aromas de las garnachas de viñas viejas, cuyas uvas maceran 7 días a 7º C, y luego se prensan y se le añade alcohol vínico; es de una viña de 110 años, de marcados aroma primarios, muy afrutado, de fruta negra y de tomillo,, con una boca golosa y la nota tánica de la uva, y de final dulce (es una mistela), muy afrutado.

 

Las Garnachas Históricas de Campo de Borja pertenecen ya al excelso patrimonio vinícola español, por la personalidad de sus vinos, digna de conocer y disfrutar.

 

 

 

 



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