
8 febrero, 2026
El estado de Chihuahua, el más grande de México, posee numerosos atractivos, como la […]
El estado de Chihuahua, el más grande de México, posee numerosos atractivos, como la belleza de las Barrancas del Cobre, y una seductora bebida destilada, el sotol. Julio Chavez, director del fideicomiso de turismo de Chihuahua nos comentó en una presentación del estado, que este tiene la mitad de tamaño que España, se sitúa en la frontera norte, colindando con los estados de Texas y Nuevo México. Pero que tiene una excelente comunicación con vuelos directos desde Cancún (2,30 horas), desde Guadalajara y por supuesto desde Ciudad de México.
Nos mostró una interesantes imagines de sus pueblos mágicos, como denominan en México a los pueblos con encanto: Parral, de estilo colonial y donde el revolucionario Pancho Villa afirmó: “me gusta tanto como para morirme”, y así fue; y que durante años fue la capital de la minería de plata; Guachochi: ubicado en la sierra Tarahumara, con impresionantes cascadas dentro del pueblo, donde habitan la población autóctona de los rarámuris (“pies ligeros”), en las Barrancas del Cobre; Batopilas: ciudad colonial fundada por los misioneros franciscanos.
Las Barrancas del Cobre: sin lugar a dudas el mayor atractivo del estado, top de turismo internacional, cuatro veces mayor que el famoso Cañón del Colorado y que cuenta con la mayor tirolina del mundo, de 3 km., y que desciende a más de 100 Km/hora. Creel, es otro atractivo pueblo mágico, la entrada a los deportes de aventura de Barrancas, tierra de los rarámuris, cuenta con sus impresionantes monolitos de granito en el valle de los monjes.
Desde Chihuahua parte un tren emblemático, el Chepe Express, que recorre los impresionantes valles de la Barranca del Cobre, un tren de lujo donde disfrutar de los paisajes, con una excelente gastronomía abordo, según me comento recientemente un amigo español. Esta es la tierra de los rarámuris, también conocidos como tarahumaras, cuya tradición de correr largas distancias les ha convertido en los mejores corredores de ultra maratones del mundo. Estas tierras son las idóneas para conocer su cultura, su artesanía y gastronomía.
Cuando visité Chihuahua, la capital del estado, me pareció una ciudad que unía la tradición colonial y la modernidad del país del norte. Cuenta con una atractiva gastronomía cimentada en la carne de res, y es el lugar de origen de los vaqueros y sus famoso rodeos. Al norte de la ciudad encontramos el pueblo mágico de Casas Grandes, donde visitar la zona arqueológica de Paquimé, poblada por los indios nahuas, en su día una de las culturas más avanzadas de Norteamérica.
Mas al norte, ya en la frontera del estado, encontramos la segunda ciudad en importancia de Chihuahua, Ciudad Juarez, patria de uno de los cantantes más importantes de México, Juan Gabriel. En las inmensas dunas del cercano desierto se ha convertido muy popular la práctica de sandboarding. En la ciudad pudimos disfrutar de sus excelentes carnes (con su especialidad en carnes secas, similar a una cecina secada al sol); de algunos singulares vinos como el premium blend Megacero, o del sotol, como el ya célebre Nocheluna.
Durante la celebración de Fitur 2026, el secretario de turismo de Chihuahua, Felipe Edibray Gómez junto al director de promoción turística, Julio Chavez, nos convocaron en Casa de América (Madrid) para comentarnos los atractivos de su estado, eso sí, volcados en estos momentos en el Mundial de Futbol, que celebrarán a partir de junio junto a Canadá y Estados Unidos. Esa misma mañana en Madrid Río convocaron una carrera popular junto a un grupo de rarámuris, también presentes en el acto y al que en todo momento se refirieron a ellos como hermanos.
México es ya el sexto destino mundial del turismo, con 45 millones de visitantes al año, y esperan este año un mayor incremento por el atractivo del futbol, en especial en el estado más grande y desconocido del país. Fuimos agasajados con una sensacional cena chihuahuense en el salón de los embajadores, donde no podía faltar la carne de vacuno, considerada la mejor de México: desde un taco de carnitas a un rib-eye, jugoso y suculento.
Unos días más tarde, le tocaba el turno al sotol, el destilado más prestigioso de Chihuahua y un gran desconocido en España. En el restaurante capitalino La Única, Germán W. Orrantia, director de promoción turística de Chihuahua, nos comentó que el tequila es el destilado bandera de México, ahora la moda es disfrutar del mezcal, y el próximo descubrimiento será el sotol. Nos reciben con un delicioso coctel: Fly Away!, elaborado con sotol Nocheluna, jugo de piña, licor de chiles Ancho Reyes y jugo de lima. Excelente bienvenida.
El sotol se elabora con la piña de la planta dasylirion (lirio grueso, en griego), que no es un agave, es una asparagácea, y que tarda en madurar de forma silvestre entre 12 a 15 años en el campo, entre altitudes de 400 m. a 3.000 m., tanto en la sierra como en el desierto (también se elabora en Durango y Coahuila). Existen 22 variedades de dasylirion, y la más conocida es wheeleri.
En 2002 obtuvo la denominación de origen Sotol, y hasta entonces era un negocio de pequeños sotoleros, muchos de ellos clandestinos, pues esta bebida estaba prohibida hasta de la década de los 90, a pesar de contar con una tradición de 400 años, pasada de generación a generación, en especial entre los rarámuris. Las destilerías artesanales se denominan vinatas en la región.
El sotol artesanal se elabora en hornos de tierra, donde se cuecen las piñas sobre piedras calientes durante dos o tres noches. Una vez cocidas las piñas, se cortan a machete o hacha, y sus jugos fermentan durante unos 7 días, en tinas abiertas de madera con sus levaduras salvajes, para luego destilarlas en pequeños alambiques de cobre, por dos veces. Comenta Germán que la primera marca de sotol conocida en Europa fue Hacienda de Chihuahua, que se caracterizaba por no tener ahumado.
Catamos el sotol Peña Blanca (46º), sotol artesanal de cosecha silvestre en Aldama (desierto de Chihuahua); posee un aroma muy especiado y herbáceo, con notas de miel y ahumadas, con una entrada en boca picante, vibrante pero muy fresco, sabroso, con un largo final mineral. Este sotol recibió el premio Gran Oro en México Selection de Chihuahua 2025. En un segundo trago nos llegan sugerencias de tierra mojada, cacao, chiles secos, humo picante… Lo acompañamos con un taco de gaonera, un corte de carne muy fino, que va muy bien con este excelente sotol.
Nuestro siguiente sotol es de la sierra, Maestros Sotoleros de Bienvenido Fernández (uno de los más prestigiosos del estado), en un singular viaje a los bosques de Chihuahua, pues se cosecha el dasylirion a 2.400 m. de altitud. Huele a resina de pino, herbal de hinojo, con notas de frutas secas, muy potente en la boca, de entrada, goloso, nada ahumado, redondo y fino, especiado y acompaña muy bien al rib-eye de res con frijoles negros de olla. Es un sotol que se disfruta a besitos, pues calienta al beberlo, y Germán destaca que los sotoles de la sierra son más invernales, al ser menos frescos que los del desierto.
Por último, disfrutamos del sotol Nocheluna, elaborado por dos prestigiosos sotoleros: Ricardo Pico y Don Lalo, y que cuenta como embajador global al celebre musico Lenny Kravitz. Despliega una gran personalidad olfativa, con notas herbáceas, de menta fresca, y fino toques especiados. En la boca es muy fresco y mentolado, sin el ahumado tradicional, con notas finales de cacao, de marcada mineralidad y gran finura de sensaciones.
Germán afirma que “el sotol acompaña en una soledad agradable”, pero yo prefiero disfrutarlo en buena compañía, con unas excelsas carnes sazonas y canciones compartidas, celebrando la alegría de vivir.
Chihuahua se ha convertido en un destino a descubrir por su excelente gastronomía, inmensos desiertos, abruptas barrancas y la calidez humana de sus habitantes.
Jesús Bernad Dueñas
Director Planeta Hedonista
