
7 junio, 2025
La bodega mendocina recibe el galardón de la marca de vino más admirada del mundo […]
La bodega mendocina recibe el galardón de la marca de vino más admirada del mundo (The World’s Most Admired Wine Brand 2025) según informa la prestigiosa revista Drinks International, en una votación realizada a sumilleres, compradores, periodistas y Master of Wine de todo el mundo.
No debería sorprendernos este reconocimiento, pues si alguna bodega ha prestigiado la variedad de uva Malbec en el mundo es Catena. Esta bodega, fundada en 1902 e impulsada por Nicolas Catena Zapata y dirigida actualmente por su hija Laura Catena, se ha posicionado como la mejor de Sudamérica y una de las mejores del mundo, prestigiando sus viñedos de altura (por ejemplo, Adrianna: 1.500 metros) donde la variedad tinta de origen francés ha alcanzado un nivel de expresividad único.
Una de sus últimas creaciones es el vino Catena Zapata Malbec Argentino, de original etiqueta con cuatro figuras femeninas, que muestra la historia y evolución de la Malbec, desde sus orígenes en Cahors, en Aquitania, que los colonos y emigrantes europeos llevaron al Nuevo Mundo. La tercera figura representa a la filoxera, insecto que devoró los viñedos europeos y supuso casi la total desaparición de la Malbec europea; y por ultimo la imagen de Doña Zapata, que simboliza el renacimiento de esta singular uva en América, de la mano de la bodega Catena Zapata, lideres de su renacimiento en los viñedos de altura de Argentina. En palabras de Laura Catena: “Estamos devolviendo el Malbec al cielo, a donde pertenece”.
Catamos este vino de la añada 2022, de una añada excepcional en palabras de su Alejandro Vigil, enólogo jefe de Catena Zapata, elaborado exclusivamente con uvas de la variedad Malbec de dos viñedos: Nicasia y Angélica, ambos en Mendoza a una altitud de unos 1.000 metros, cuyas uvas fermentaron e barricas de roble francés, en parte con racimos enteros; tras una larga maceración de un mes con sus pieles, realizaron una crianza en barricas de roble francés de entre 15 a 18 meses. El vino despliega notas de frutillos negros, de cerezas maduras, con recuerdos herbales y en la boca es muy jugoso y con vibrante acidez. Un excelente ejemplo de Malbec mendocino, que bien merece la pena probar.
Entrevistamos a Laura Catena, actual directora de la bodega:
Realmente fue una sorpresa porque no nos lo esperábamos. Estaban a nuestro lado en esta competencia las más grandes bodegas del mundo, las más conocidas, y nos sorprendió. Y tiene mucha importancia porque el sueño de mi padre, cuando empezó esta revolución del vino argentino, del Malbec, en los años 80, era de producir vinos argentinos que estuvieran entre los mejores del mundo.
Y siempre cuando sucede un gran vino, tiene que ver con un gran viñedo, con un gran terroir. Creo que este premio le da validez, le da credibilidad, le da prestigio a nuestro viñedo Adrianna, a nuestros viñedos de altura y a esta revolución del vino de mi padre en Argentina. Por todas estas razones es que este reconocimiento es muy importante para nuestra familia, pero también para nuestro país y para los vinos argentinos.
La verdad es que es un privilegio tener una cepa como el Malbec, que hoy es la cepa más reconocida en un país del nuevo mundo. Viene de Francia, pero hoy es más reconocida y famosa en Mendoza. Esto es un lujo porque este Malbec histórico y prefiloxérico, posee una identidad particular gracias a las características del terroir, que combina montaña, sol, suelos calcáreos bien drenados y una selección genéticamente diversa, masal y con viñedos en su mayoría sin porta injerto (esto quiere decir que cultivamos la vid de la forma en que se cultivaba hace más de 100 años). El Malbec hoy es reconocido en nuestra región por las características particulares del terroir mendocino.
Tenemos historia, tenemos diversidad genética y tenemos algo muy rico, que es un Malbec que se comporta de forma diferente dependiendo de la altura, del suelo, inclusive de la parcela en un viñedo -esta es la definición de terroir-, y es lo que hace famosos los vinos de Borgoña, por ejemplo. La uva Malbec representa nuestra región y nuestro terroir tan único, que ha podido producir un vino que es más prestigioso, y el más famoso del nuevo mundo; eso es algo único en el mundo y en la historia de los vinos, y por eso es una cepa tan importante para Argentina.
Por otro lado, nuestra familia y sobre todo mi padre, ha cumplido un rol muy importante. Cuando mi padre empezó a exportar Malbec argentino, el Malbec estaba desapareciendo en Argentina, lo estaban arrancando, y gracias a este esfuerzo que él hizo en los años 90, hizo famoso al Malbec argentino (en ese momento era completamente desconocido en el mundo), y empezó una etapa de renacimiento de la cepa y su posterior reconocimiento internacional.
Nuestro estilo es tratar de reflejar el lugar y la variedad. No queremos modificar lo autóctono, lo único de un lugar, de una cepa, de un viñedo en particular, si no preservar esas características. Por eso microvinificamos cada parcela, cada viñedo. Tenemos muchos tanques y barricas pequeñas. Y si bien tenemos algunas de 500 litros, en general hacemos partidas pequeñas porque queremos que cada lugarcito pueda brillar. A veces hacemos un blend, una vez que conocemos el sabor de cada lugar en cada añada. Por lo tanto, yo diría que nuestro estilo es reflejar el lugar y su naturaleza.
Malbec Argentino ha sido una etiqueta que nos ha sorprendido por su éxito. Lo interesante es que cuenta la historia de una cepa muy antigua que nace en el viejo mundo, viene al nuevo mundo en circunstancias de peligro (por la filoxera), y logra adaptarse maravillosamente, trayéndole fama a su nueva región. Es una historia muy bella del éxito de una planta. Esa representación, que es creación de mi hermana Adrianna Catena -que es historiadora-, es muy bella y a la gente le gusta.
Creo que todos queremos saber que hay toda una historia detrás del vino que nos gusta tanto; y esta etiqueta cuenta la del Malbec. Además, es un vino que viene de vides viejas, con una edad promedio 55 años, y queríamos resaltar el sabor tan único de las vides viejas, la concentración, la suavidad de los taninos, la particularidad de los aromas, porque los viñedos viejos siempre tienen más bajos rendimientos, tienen raíces más profundas y son más delicados, pero al mismo tiempo muy potentes.
La realidad es que todavía nuestra región necesita ser más reconocida en el mundo porque muchos amantes del vino saben lo que es un vino español, un vino italiano, un vino francés, pero muchos no nos han visitado en Argentina y no conocen este lugar tan único. En Mendoza los viñedos crecen al lado de la montaña y los regamos con agua de los glaciares (agua mineral), además no usamos pesticidas, y tenemos un excelente clima con poca lluvia y mucho sol, suelos bien drenados, una selección de plantas masales genéticamente muy diversas y adaptadas al lugar que dan como resultado vinos que son diferentes dependiendo del lugar de dónde vienen.
Del norte al sur de Argentina que son más de mil kilómetros, desde Catamarca, Jujuy hasta la Patagonia; toda esta zona de viñedos andinos es realmente hermosa, son lugares rodeados de naturaleza donde no hay polución, no hay ciudades grandes y todavía se cultiva la vid con los olivos, con muchos animales y biodiversidad como parte del entorno natural.
Toda esa historia y características particulares de la región tenemos que darlas a conocer en el mundo, porque la gente conoce mucho Europa y no tanto Argentina. Mi deseo para el futuro es que nos vengan a visitar Argentina y que, si no pueden venir que degusten nuestros vinos, … y que nos conozcan porque creo que vale la pena.
