Reportajes

22 septiembre, 2012

Alexandre Gabriel, el moderno alquimista

Una peripecia vital unida a la óptima destilación y crianza de los mejores destilados artesanos.


No debería sorprendernos que un francés cosmopolita y de mentalidad abierta, sea el responsable de haber revolucionado el mundo de los mejores espirituosos en la Vieja Europa, con una amplia y rigurosa propuesta, atractiva y de sólida base tradicional pero con una carga de innovación que los sitúa entre la élite mundial.

 

        

 

Impulsor y renovador del estilo del cognac artesano, con su marca Ferrand; creador de la compleja y seductora ginebra Citadelle, que recupera una vieja formulación de Dunquerque, aunque adaptada a los nuevos tiempos; y explorador de los mejores rones del Caribe, que seleccionada y culmina su madurez en sus barricas de cognac y nos ofrece unos embotellados únicos, bajo su prestigiosa marca Plantation. Una propuesta de marcada personalidad.

 

Alexandre Gabriel nació en Cluny, Borgoña, donde su abuelo le enseñó el amor por la tierra en su granja familiar, donde aprendió desde el ordeño de las cabras a injertar las vides. Estudió Políticas en Estados Unidos y Economía en París. En uno de sus viajes descubrió la tradicional casa de Cognac Ferrand que necesitaba una fuerte renovación, debido a que la actividad de sus excelentes Cognac se encontraba estancada.  Por ello, cuando su dueño le propuso que se asociaran, no lo dudo un instante y comenzó a desarrollar una amplia red de distribución, viajando a Tokio y Nueva York con las botellas en su maleta.

 

      

 

Sus palabras transmiten pasión y entusiasmo por la destilación y crianza de las bebidas espirituosas y, en pocos años, consiguió situar a Ferrand entre la élite: “Para producir un gran cognac, es preciso contar con las mejores uvas; luego hay que destilar lentamente el vino en pequeños alambiques y esperar muchos años para que el aguardiente envejezca en barricas de roble y se convierta en un cognac. No hay atajos. Se necesita mucho cuidado y paciencia para elaborar un destilado excepcional, pero el resultado nos demuestra que todo ese trabajo ha merecido la pena. La paciencia es el arma principal de Cognac Ferrand. Creo que mi abuelo estaría orgulloso de lo que hemos hecho en nuestra ‘granja’.”

 

Su siguiente desafío fue crear una  selecta colección de rones, Plantation, manteniendo ese espíritu artesanal y de rigurosa calidad, que le llevó a recorrer las mejores destilerías del Caribe. En Trinidad, Bardados, Jamaica, Guyana, Nicaragua, Venezuela y Guadalupe encontró esas joyas ambarinas, que culminan su madurez en las  barricas de Cognac de la casa, y que embotella como un Millesimé o Vintage, con la añada de destilación. De esta forma su propuesta de diez diferentes rones supone un periplo sensorial al corazón del mejor espirituoso caribeño.

 

      

 

Su mente inquieta le hizo cuestionarse la ociosidad de sus alambiques durante seis meses del año, pues por ley solo se puede destilar el delicado vino blanco para obtener Cognac entre los meses de noviembre y marzo. La respuesta no podía ser otra que su gran pasión, destilar ginebra: “siempre me fascinó la delicadeza y extrema complejidad de la ginebra, pero en el mercado no encontraba ninguna que se adaptara a mi gusto. Todas me parecían demasiado fuertes. Mi sueño era producir una gran Ginebra, con mayúsculas.”  Y así nace Citadelle, fruto del estudio de la historia de elaboración de esta ancestral bebida, que  supuso para Alexandre descubrir una fórmula original de ginebra del siglo XVIII de la ciudadela de Dunquerque, en el norte de Francia.

 

Durante cinco años estuvo experimentando con diversos botánicos, que maceraba en alcohol puro de cereal, y luego destilaba en sus ancestrales alambiques de cobre de cognac, hasta obtener una compleja formulación con 19 ingredientes: una sinfonía de bayas de enebro, semillas, plantas, raíces y especias que suponen todo un torbellino de sensaciones. Una ginebra artesanal, de marcada personalidad, que impulsa al gintonic a una nueva dimensión, y que cuenta con una hermana mayor, la Citadelle Reserve que se afina durante varios meses en barricas de roble francés Limousin hasta alcanzar el equilibrio perfecto entre el frescor y la madera.

 

       

 

Pero si pensabas que con estas exitosas propuestas culminaba su inquietud creadora, estás muy equivocado porque Alexandre Gabriel continúa con sus investigaciones que han dado como resultado el vodka Citadelle, la novedosa ginebra turquesa Magellan, la gama de licores Mathilde, los armagnac y calvados Cerbois Daron. Y seguro que muy pronto nos sorprende con nuevos destilados artesanos, de perfecta hechura y tentadora personalidad.

 

Alexandre Gabriel es un alquimista moderno, apasionado y de espíritu individualista, con un claro compromiso con las
tradiciones, pero que disfruta con los nuevos retos, y cuya vocación es obtener bebidas espirituosas que nos hagan vibrar de emoción.

 

Jesús Bernad



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